
Desde que el hombre es hombre, debió aprender a rechazar a sus predadores para sobrevivir. Así nacieron las artes marciales. Las antiguas culturas de Persia, Mesopotamia, Egipto y China, crearon sistemas de enfrentamiento transmitidos de generación en generación que otorgaban un rango especial dentro de cada organización social. Secretos milenarios que comenzaron a difundirse hace ya cuatro mil años.
Cuenta la leyenda que un monje budista llamado Bodhidharma viajó a la provincia de Honan (China) en el año 520 D.C., para enseñar en un templo Shaolín una técnica denominada Los doce movimientos. El monje la desarrolló observando las formas de combate animal, y condensándolas en ejercicios de disciplina tanto física como mental.
Si un monje era expulsado de un templo Shaolín, su manutención corría peligro. Es por esto que, como forma de supervivencia, quienes quedaban fuera de los muros fundaban escuelas para enseñar las artes milenarias allí aprendidas. A medida que los secretos de combate se difundían por el mundo, cada civilización fue haciendo su propio aporte. Cubriendo las diferentes técnicas con sus ideologías y filosofías. Haciendo cada disciplina única, y cada región diferente.
Las proezas físicas de estos guerreros son legendarias, y sus ecos llegan hasta nuestros días. Trascendiendo todo tiempo y toda geografía. A través de sus maestros, su historia, sus armas y su cultura; buscamos indagar en la filosofía que impulsa cada disciplina.
Ayer como hoy, Los doce movimientos son un punto de partida. Ojalá nos acompañen.
Cuenta la leyenda que un monje budista llamado Bodhidharma viajó a la provincia de Honan (China) en el año 520 D.C., para enseñar en un templo Shaolín una técnica denominada Los doce movimientos. El monje la desarrolló observando las formas de combate animal, y condensándolas en ejercicios de disciplina tanto física como mental.
Si un monje era expulsado de un templo Shaolín, su manutención corría peligro. Es por esto que, como forma de supervivencia, quienes quedaban fuera de los muros fundaban escuelas para enseñar las artes milenarias allí aprendidas. A medida que los secretos de combate se difundían por el mundo, cada civilización fue haciendo su propio aporte. Cubriendo las diferentes técnicas con sus ideologías y filosofías. Haciendo cada disciplina única, y cada región diferente.
Las proezas físicas de estos guerreros son legendarias, y sus ecos llegan hasta nuestros días. Trascendiendo todo tiempo y toda geografía. A través de sus maestros, su historia, sus armas y su cultura; buscamos indagar en la filosofía que impulsa cada disciplina.
Ayer como hoy, Los doce movimientos son un punto de partida. Ojalá nos acompañen.
1 comentario:
Hay que apoyar a "los doce movimientos"!
Desde Suiza, un cachetazo-zen.
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